Fachadas con monocapa

El monocapa es un material impermeable al agua de lluvia, económico, altamente decorativo y con colores perfectamente homogéneos. Puede tener diferentes acabados y puede perfectamente combinarse en una fachada con piedra o ladrillo caravista, veremos a continuación diferentes tipos de fachadas para dar ideas tanto a aplicadores como a dueños de fachadas.

fachada con monocapa y piedra
Imitación de vigas de madera con monocapa.

Ventajas de revestir fachadas con monocapa

Las fachadas con monocapa son una buena elección para revestir una casa o edificio por los siguientes motivos:

– Tiene diferentes acabados estéticos y elegantes, y es muy versátil, se adapta a cualquier tipo de construcción ya sea una casa rústica o una construcción moderna, una reforma o una obra nueva.
– Suele resultar un revestimiento de fachadas económico, puesto que se hace el revestimiento y el acabado decorativo en una sola aplicación, quedando ya coloreado y con el acabado elegidos. Tendremos que tener en cuenta por supuesto los metros cuadrados que se deben aplicar a la fachada y el tipo de acabado elegidos, para saber el precio final de la fachada de monocapa.
– El monocapa es recomendable para problemas con humedades.
– Recomendable en ciudades con mar, pues es resistente a la salitre.
– Es impermeable al agua de lluvia (siempre y cuando se haya aplicado una capa con el grosor recomendado, entre 1,5 y 2 centímetros).

Precio por metro cuadro de monocapa

El precio medio de una fachada con monocapa es de 32 € por metro cuadrado, material y aplicación incluidos. En fachadas monocapa precio puedes consultar qué se tiene en cuenta a la hora de presupuestar una fachada.

Monocapa con piedra proyectada
Monocapa con piedra proyectada

¿En qué condiciones debe estar el soporte de la fachada para la aplicación de monocapa?

Lo primero de todo, se debe esperar a que se hayan asentado los cimientos de la casa. Desde que se hacen los cimientos hasta que terminan de secar y compactar, la estructura puede sufrir pequeños movimientos de asentamiento. Al menos esperar 60 días antes de aplicar el mortero monocapa sería lo recomendable.

También muy importante antes de empezar a revestir fachadas con monocapa, que el soporte esté recto, que no haya salientes ni hoyos en la pared. Si hay salientes, el aplicador deberá picarlos para que la pared quede completamente recta antes de aplicar monocapa. En este caso, es recomendable que después de picar se retiren los restos de polvo que pudieran quedar sobre el soporte, para que el monocapa pegue correctamente. Si hay hoyos, deberán rellenarse hasta compensar esa deformidad y puede hacerse también con monocapa. Primero se compensaría la falta de grosor, intentando además dejar la superficie lo más rugosa posible para facilitar el pegado con la siguiente capa. Después se dejaría fraguar al menos 24 horas, y entonces ya se podría aplicar monocapa a toda la pared ya completamente recta.

Hasta aquí tendríamos el soporte de la fachada correctamente preparado para la aplicación total del monocapa. En este punto, recomendamos pasar un cepillo a lo largo de la pared que se va a lucir para quitar restos de polvo si los hay, y también es importante regar ligeramente. La pared debe tener algo de humedad para que no absorba el agua del mortero, si esto ocurriera podría provocar que el monocapa no pegase correctamente. Aunque tampoco debe tener excesiva humedad pues en ese caso no penetraría correctamente el mortero monocapa en la pared. Y Si hace demasiado calor en el momento de la aplicación o hay demasiado aire, echaremos agua en el soporte con más generosidad.

Debemos asegurarnos de que no hay materiales incompatibles con el monocapa

El soporte no debe estar compuesto de materiales incompatibles con el monocapa. Por ejemplo el yeso no es un material compatible, pues no pega sobre él. Si no es el soporte de yeso en su totalidad que sólo tiene pequeños pegotes de yeso debemos retirarlos también. Lo mismo ocurre con la pintura. En el caso que vayamos a sustituir la pintura de una fachada debemos quitarla en su totalidad, bien picando la fachada o bien aplicando chorro de arena. La mejor solución con una fachada que tiene pintura y vamos a lucir con monocapa sería esta, aplicar chorro de arena sobre ella. Podemos alquilar una maquina de chorro de arena o contratar una empresa que ofrezca este servicio, pues además de eliminar la pintura nos deja el soporte rugoso y apto para la correcta aplicación de monocapa.

Otro material incompatible sería el hormigón en el caso de estar liso después de retirar las tablas de encofrar por ejemplo. Es muy habitual que sobre una ventana o una puerta de cochera, nos coloquen en la construcción un cargadero de hormigón. En este caso deberemos dar picotazos a lo largo del cargadero para dejar la superficie rugosa. Además colocaremos malla correctamente en la unión del ladrillo con el hormigón. Para colocar la malla correctamente, aplicamos primero una fina capa de monocapa. Después pondremos sobre ella la malla, y volveremos a aplicar otra fina capa de monocapa hasta cubrir por completo la malla. Lo ideal es utilizar malla de fibra de vidrio. Esperaremos después al menos 24 horas antes de aplicar el monocapa en la totalidad de la fachada.

Imagen de fachada con grieta
Grieta en fachada debido a la incorrecta colocación de malla de fibra de vidrio

No debemos utilizar productos para unir el monocapa con superficies incompatibles

Algunas casas de materiales de construcción, ofrecen productos para el correcto pegado del monocapa en superficies incompatibles con el mismo. Desde aquí lo desaconsejamos. Es difícil que funcione del todo bien, y una vez echemos el monocapa ya no hay vuelta atrás. Si no ha funcionado el producto, podría quedar una parte descolgada de la fachada.

Si no queda más remedio que utilizar un producto para superficies incompatibles, lo utilizaremos informándonos muy bien de cómo debe aplicarse, tiempo de secado y cantidad a utilizar.

Factores a tener en cuenta al revestir fachadas con monocapa

El mortero monocapa puede aplicarse con máquina de proyectar o manualmente con llana y paleta. Lo ideal es utilizar máquina de proyectar para que el amasado sea lo más uniforme posible, tanto en cantidad de agua como en tiempo de amasado. La máquina con la que se proyectan el monocapa en las fachadas, puede ser la misma que la de proyectar yeso. Con la diferencia de que las camisas de la máquina se van a gastar antes, pues es más agresivo con las camisas el monocapa que el yeso. Es importante regular al principio en la máquina la cantidad de agua que va a llevar la masa, y mantener esta proporción de agua hasta el final de la aplicación de cada pared para que no haya cambios de color o de dureza.

En el caso de no disponer de máquina de proyectar, utilizaremos una hormigonera con la que se puede conseguir una mezcla bastante homogénea también. Aquí jugará un papel importante la destreza y buen hacer del aplicador de monocapa. Será importante mantener el mismo tiempo de amasado en cada una de las mezclas, echar la misma cantidad de monocapa y la misma cantidad de agua.

Y si tampoco disponemos de hormigonera o es una fachada pequeña, se puede realizar la mezcla del mortero con batidores manuales. Aquí será más importante aún que el aplicador sea cuidadoso, pues va a realizar muchas mezclas pequeñas que en el caso de variar su cantidad de agua o monocapa pueden hacer que se note un cambio de color en la pared.

La cantidad de agua que debe llevar el mortero monocapa viene dado por el fabricante de la marca en concreto que vayamos a utilizar. Normalmente viene un rango de cantidad de agua por kilo de mortero escrito en el saco.

El monocapa debe tener un espesor de entre 1,5 y 2 centímetros. Menos de esto puede hacer que se noten los ladrillos o que aparezcan cambios de color, pues la pared le absorbe algo de agua.

Debemos tener en cuenta la temperatura ambiente

No se debe aplicar monocapa si la temperatura está por debajo de 2 grados o por encima de 32, aproximadamente. Dependiendo de una marca u otra nos aconsejan un rango diferente de temperatura pero siempre alrededor de esto. Podríamos aplicar monocapa con una temperatura superior a los 32 grados regando el soporte antes del aplicado y poniendo más agua a la mezcla. Igualmente nos exponemos a que aparezcan pequeñas grietas en el monocapa cuando este termine de secar. Si la temperatura ambiente es inferior a 2 grados no deberíamos aplicar monocapa de ninguna de las maneras.

 

fachada con marca de junquillo
Junquillos colocados en fachada de monocapa para separar en jornadas de trabajo

Materiales sobre los que se puede aplicar monocapa

Lo primero de todo debemos leer la ficha técnica de cada marca de monocapa, pues puede variar su composición de una marca a otra y pegar mejor o peor en algunas superficies. Teniendo esto en cuenta, normalmente el monocapa puede aplicarse al menos sobre las siguientes superficies:
– Ladrillos de cerámica (no caravista).
– Ladrillo termoarcilla.
– Bloques de hormigón.
– Hormigón prefabricado.

Entre los materiales incompatibles con el monocapa están la pintura plástica, el yeso, hormigón liso o metal entre otros. Ante cualquier duda lo más recomendable es llamar al departamento de atención al cliente de la marca de monocapa elegida para nuestra fachada.

Tipos de monocapa

Entre los acabados de monocapa hay diferentes tipos entre los que comentaremos los siguientes:

Fachadas de monocapa raspado. Una vez aplicado el monocapa, se espera un tiempo prudencial que dependerá de la temperatura, del aire y del agua que lleve el monocapa. Cuando está lo suficientemente seco para ser rascado, el aplicador pasa una llana con pinchos llamada rascador dejando un efecto agujereado en la pared. El profesional que nos haga la fachada debe tener cuidado, pues si rasca demasiado se verán demasiadas ondas sobre la fachada. Es normal que, cuando el sol está de lado a la fachada, se vea alguna onda. Pero si se ven demasiadas puede significar que no se ha rascado bien.

Monocapa raspado en obra nueva, combinado con piedra blanca en ventana y zócalo
Monocapa raspado en obra nueva, combinado con piedra blanca en ventana y zócalo

Monocapa con piedra proyectada. Con este acabado el aplicador debe ser muy cuidadoso. Debe dejar la pared con el monocapa lo más recta posible, y cuando ha secado un poco, no tanto como cuando va a dejarse rascado, tirar pequeñas piedras a la fachada para que se peguen en el monocapa. Debe proyectar piedra a lo largo de toda la fachada, tirando la misma cantidad de piedras por metro cuadrado y con la misma fuerza. No es conveniente que la piedra se hunda demasiado en el monocapa porque en ese caso no se vería la piedra.

fachada con acabado en monocapa con piedra proyectada
Reforma de fachada con problemas de humedades. Acabado con piedra proyectada

Monocapa liso. En este acabado el aplicador de monocapa dejará la pared lo más recta posible, con la capa justa y necesaria. Este acabado no es como en el acabado raspado que puede corregirse los excesos de material en el momento del rascado. Es recomendable utilizar una fratasadora para dejar la fachada lo mejor posible.

 

Fachada con acabado liso
Fachada con acabado liso y diferentes adornos a gusto del propietario